Tras los últimos acontecimientos ocurridos en Cataluña (Barcelona y Cambrils), los niñ@s a través de los medios de comunicación y los comentarios de los adultos, se ven expuestos a una situación, que a pesar de no suceda en su entorno familiar, la viven de forma cercana, porque lo que aprendemos es que puede ocurrir un hecho así en cualquier momento y lugar. Ésta es una de las funciones de los atentados terroristas. Además, los medios de comunicación alimentan esta idea con el visionado de las imágenes y la repetición de la noticia.
Si el niñ@ no comenta nada y sigue con su vida normal es que la situación no le ha afectado, pero en ocasiones, y dependiendo de la edad y personalidad del menor, aparecen miedos, cambios de comportamiento o de estado de ánimo, que nos indican que sí le está afectando pero no puede o no sabe verbalizarlo. Aunque el atentado no haya dañado a personas cercanas o a él mismo, para los pequeños más sensibles, el mero hecho de observarlo en la televisión hace que lo vivan de forma estresante.
¿Cómo explicarles la situación para que sigan con su vida normal?
Siempre con un lenguaje adecuado a la edad.
Primera idea (que debe explicarse a los niñ@s de todas las edades): hay algunas personas con ideas confundidas que hacen daño a los demás pero también hay personas buenas, y éstas son mayoría, que ayudan a las víctimas.
Segunda idea: en la vida ocurren cosas malas pero también buenas, no siempre podemos controlar los acontecimientos, vivir con miedo nos perjudica, por eso debemos disfrutar de cada momento.
François Doltó, psicoanalista francesa, en una ocasión en la que uno de sus hijos pequeños le preguntó si se iban a morir, le respondió: “algún día pero de momento nos da tiempo a merendar”. Esta contestación tranquiliza al niño y le enseña a vivir sin miedo porque ve que su madre toma con calma su pregunta y el hecho en sí de morir.
A los niñ@s más pequeños, hasta los 6-7 años, se les puede explicar el suceso con un cuento, por ejemplo:
“Había una vez en la selva varias familias de monos, cada una de ellas se reunía y rezaban a un dios mono diferente, algunas no rezaban a ninguno pero se reunían igualmente y todas lo pasaban bien. Pero cierto día, dos de los simios de una de las familias pensaron que los demás se quedaban con su comida entonces cogieron dos palos y mataron a miembros de las otras familias. Todos los monos se pusieron muy tristes, no entendían por qué se portaban así, les encerraron en una jaula para que pensaran en lo que habían hecho y no hiciesen sufrir a nadie más.”
A partir de los 7-8 años hay que ofrecerles explicaciones con lenguaje sencillo y esperar a sus preguntas, contestando a las mismas como uno pueda pero de la forma más tranquila posible y transmitiéndoles lo que hemos dicho anteriormente:
- Hay gente confundida que hace daño, pero son más las personas que ayudan.
- No siempre tenemos control sobre los acontecimientos, pero no podemos vivir con miedo.
- Hay que evitar el odio hacia otros grupos raciales porque no todos son iguales y este sentimiento también nos perjudica. Está demostrado que los sentimientos de odio, rabia… afectan negativamente a la salud.
Son tiempos difíciles que producen inseguridad e inestabilidad en nuestra sociedad pero si el adulto se mantiene tranquilo podrá transmitir al niñ@ la seguridad y estabilidad que necesita para que evolucione adecuadamente.
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